Mi Fílosofía por L. Ronald Hubbard (Part 1/3)

E
l tema de la filosofía es muy antiguo. La palabra significa “El amor, el estudio y la búsqueda de la sabiduría o el conocimiento de las cosas y de sus causas, ya sea teórica o prácticamente”.

      Todo lo que sabemos de la ciencia o de la religión proviene de la filosofía. Está detrás y por encima de cualquier otro conocimiento que tenemos o usamos.

      Durante largo tiempo considerada como un tema reservado para los salones del saber y los intelectuales, el tema se le ha negado al hombre de la calle hasta un grado notable.

      Rodeada de capas protectoras impenetrables de erudición, la filosofía se ha reservado a unos cuantos privilegiados.

      El primer principio de mi propia filosofía es que la sabiduría está dirigida a todo aquel que desea alcanzarla. Es el sirviente tanto del plebeyo como del rey, y nunca se le debe contemplar con un temor reverente.

      Los eruditos egoístas rara vez perdonan a alguien que trate de derribar los muros del misterio y dejar que entre la gente. El moderno filósofo americano Will Durant fue relegado al montón de los desperdicios por sus colegas eruditos cuando escribió un libro popular sobre el tema, El resumen de la filosofía. Así es como los insultos se cruzan en el camino de cualquiera que intente hacer llegar la sabiduría a la gente por encima de las objeciones del “círculo íntimo”.

      El segundo principio de mi propia filosofía es que esta se pueda aplicar.

      El aprendizaje encerrado en libros enmohecidos es de poca utilidad para nadie, por lo tanto, carece de valor a menos que pueda usarse.

      El tercer principio es que cualquier conocimiento filosófico es valioso solamente si es cierto o si funciona.

      Estos tres principios son tan extraños al campo de la filosofía que yo le he dado un nombre a mi filosofía: Scientology. Esto sólo quiere decir “saber cómo saber”.

      Una filosofía sólo puede ser una ruta hacia el conocimiento. No es algo que se pueda imponer por la fuerza. Si uno tiene una ruta, entonces puede encontrar lo que es verdad para él. Y eso es Scientology.

      Conócete a ti mismo y la verdad te hará libre.

      Por lo tanto, en Scientology, no nos ocupamos de acciones y diferencias individuales. Sólo nos interesa mostrar al hombre cómo puede liberarse a sí mismo.

      Por supuesto, esto no es muy popular para aquellos que dependen de la esclavitud de los demás para su propia subsistencia o poder. Pero ocurre que es el único camino que he encontrado que mejora realmente la vida del individuo.

      La supresión y la opresión son las causas básicas de la depresión. Si las alivias, una persona puede levantar su cabeza, recuperarse, llegar a ser feliz en la vida.

      Y aunque pueda ser impopular para el esclavista, es muy popular con la gente.

      Al hombre común le gusta ser feliz y estar bien. Le gusta ser capaz de entender cosas y sabe que su ruta hacia la libertad se encuentra a través del conocimiento.

      Por consiguiente, he tenido a la humanidad llamando a mi puerta desde 1950. No ha importado dónde o en qué remoto lugar viviera, desde que publiqué por primera vez un libro sobre el tema, mi vida ya no ha sido mía.

      Me gusta ayudar a los demás, y considero como mi mayor placer en la vida el ver a alguien liberarse de las sombras que oscurecen sus días.


Mi Fílosofía por L. Ronald Hubbard continuación...



| Anterior | Glosario | Índice | Siguiente |
| Encuesta | Sitios afines | Librería | Página principal |
L. Ron Hubbard the Philosopher | L. Ron Hubbard, Der Philosoph | L. Ronald Hubbard: El Filósofo | L. Ron Hubbard, Le Philosophe | L. Ron Hubbard: Il Filosofo

info@scientology.net
© 1997-2004 Iglesia de Scientology Internacional. Todos los derechos reservados.

Para información sobre marcas registradas