En cualquier año, miles de grupos de automejoramiento, buenos y malos, se forman sin que nadie haga comentario alguno. ¿Por qué entonces la publicación de un libro y la formación de una fundación causó una reacción tan enorme, totalmente desproporcionada con la importancia de actos tan usuales?

      ¿Podría deberse a que ningún grupo de interés especial tenía este nuevo tema bajo su control? ¿Podría ser que el nuevo tema contenía demasiado poder de la verdad?

      ¿Cómo es que durante dieciséis años, cuando esto se escribe, los grupos han continuado y se han multiplicado frente a toda esa oposición, incluyendo la de los gobiernos (cuyas acciones son sorprendentes, así como quien se sublevó contra ellos)?

      Algunas veces me siento como un explorador de los viejos tiempos, ofreciendo una pomada a la madre de un pigmeo para la erupción en la piel de su bebé y siendo perseguido pavorosamente por la tribu por “intentar hechizarlos’’. Bueno, los exploradores se topaban con esas cosas, ¿no era así?

      Con toda esta violencia, si hubiera habido algo mal con mi pasado o con mis actividades actuales, los procedimientos legales normales me habrían eliminado desde hace mucho. Pero no, permanecí indemne durante todos esos años.

      No ha sido fácil vivir y trabajar en una atmósfera hostil y aún así proteger a mi familia y seguir adelante y mantener la fe en aquellos que confiaban en mí. He cargado con esto por el bien de los demás y por el hombre.

      Es muy interesante que todas las acciones que se han intentado en contra de Cienciología, han acabado fracasando y se ha probado su falsedad en cualquier tribunal.

[Picture]

      Pero, ¿quién es aquel a quien denuncian personajes poderosos de la prensa, hombres de enorme importancia en los gobiernos del planeta, a propósito del cual debe mentirse y al que, de alguna manera, se debe aplastar? Yo, como persona, no soy tan importante.

      No tiene sentido. Y cuanto más lo consideras, menos sentido tiene. Porque ni yo, ni el tema somos un enemigo de ninguno de ellos.

      Encontrándome tranquilo de conciencia, sincero en la ayuda que le ofrecí al hombre y en mi interés hacia él y siendo al menos, amigo, en un mundo solitario, no voy a entrar, por supuesto, en una apasionada defensa de mí mismo, ni mucho menos dedicarme a violentos ataques contra la gente algo menos que mentalmente cuerda, que presenta cargos tan faltos de sentido (y tan nebulosos).

      Dianética y Cienciología son muy sencillas para cualquiera que las estudie y las use. No importa cuales hayan sido las aventuras que yo haya tenido, Scientology no es increíble.

      Justo la noche pasada un niño de seis años se graduó de un Curso de Comunicación y estaba muy feliz con ello porque la vida le parecía ahora mucho más fácil. Cualquiera que estudia la tecnología descubre que ayuda al hombre a comunicarse, a resolver sus problemas, a convertirse en un ser más social; hace que sea innecesario para él continuar justificando sus fallos con más fallos y le libera como ser espiritual.

      El hombre y los filósofos han estado esperando e intentando hacer estas cosas a lo largo de todos los tiempos. ¿Por qué esos cargos de infamia cuando, al final, ha hecho posible que cualquier persona siga una ruta fácil hacia la libertad y hacia una civilización más cuerda y más feliz?

      Pero entonces uno recuerda que a los filósofos se les ha dado cicuta y que otros que intentaron ayudar al hombre han sido asesinados con furia, y uno empieza a ver que esta es una actividad peligrosa.

      Sólo un ser con el sentido de aventura y dedicación más altos que puedan darse, intentaría alguna vez resolver el misterio de la identidad y el destino del hombre. La aventura más increíble de todas fue aportar una solución a ese misterio. Porque ese escondido lugar está sembrado con los huesos de aquellos que lo intentaron en épocas pasadas, todos ellos mucho mejores hombres que yo. Así que sólo un tipo con suficiente coraje para caminar desarmado entre los salvajes en lugares remotos, habría buscado jamás resolver el misterio de la existencia. ¡Eso, ahora, es obvio!

      Lo único importante para mí es que he finalizado y escrito mi trabajo. A pesar de todo lo que he hecho.

      Y el hombre, a pesar de cualquier cosa que diga o haga ahora, puede que algún día se alegre de que yo haya vivido.

      Que eso sea suficiente.

      Eso es lo único importante.

      Sólo espero haber ayudado.

      Yo he hecho mi trabajo. En verdad, ningún hombre podrá jamás desacreditarlo.

      Lo importante que fue ese trabajo es algo que el futuro, no yo, decidirá.


LRH's Signature



| Anterior | Glosario | Índice | Siguiente |
| Encuesta | Sitios afines | Librería | Página principal |

L. Ron Hubbard the Philosopher | L. Ron Hubbard, Der Philosoph | L. Ronald Hubbard: El Filósofo | L. Ron Hubbard, Le Philosophe | L. Ron Hubbard: Il Filosofo

info@scientology.net
© 1997-2004 Iglesia de Scientology Internacional. Todos los derechos reservados.

Para información sobre marcas registradas