L. Ronald Hubbard       Nuestra mayor controversia, aparte de las menos importantes, es si el alma o el conocimiento sobre ella puede ser considerado “tema científico"; ya que por definición, en estos tiempos de la dialéctica, la ciencia es algo que considera que se ocupa exclusivamente de asuntos de la materia y ha procurado acumular para ella sola –de la misma forma que otros “ismos” y “logías”– la propiedad total del conocimiento y ha procurado demostrar que el conocimiento únicamente puede encontrarse dentro del materialismo. Esta visión algo indirecta resulta artificial al examinarla por primera vez. “Ciencia” significa solamente “verdad”, que se deriva de la palabra latina “Scio” que es “conocimiento en el sentido más pleno de la palabra"; usada últimamente en una forma más estricta, “ciencia” implica una organización del conocimiento: y si este es el caso, entonces este material relacionado con el alma humana, basado en un conocimiento relativo a la observación analítica y organizado, ciertamente se ajusta al criterio de conocimiento “científico”.

      Al estar basado, pues, en una verdad o conocimiento observable y mensurable, y al estar organizado, asignamos a este cuerpo de información acerca del alma humana, la palabra Cienciología, que quiere decir, el “conocimiento del conocimiento”, “saber cómo saber” o “estudio de la verdad"; y así, de este modo, con esta palabra, tomamos partido por las “logías”. Pero podríamos, de la misma manera, llamar a este material “almaísmo” o “la doctrina del alma humana” y alinearnos con los “ismos”, acercándonos de este modo, por así decirlo, al lado bueno de cada uno y de esta forma evitar la guerra.

      Scientology, como palabra, es bastante necesaria ya que necesitamos un símbolo identificador para representar estos descubrimientos particulares, la información y la metodología de su uso y para evitar cometer errores en la conversación: el tema del alma se presta fácilmente a ser de cualquier rama de cualquier conocimiento, y para mantenernos bien orientados y circunscritos a la información aquí contenida, necesitamos la palabra.

      Muy bien, ahora que hemos anunciado (eso esperamos) nuestro clima político, o la falta de él, y hemos dado una palabra a lo que estamos haciendo, examinemos LO QUE estamos haciendo.

      Estamos estudiando el alma o espíritu. Lo estamos estudiando como tal. No estamos intentando usar este estudio para mejorar ningún otro estudio o creencia. Y estamos contando la historia de cómo fue que el alma necesitaba ser redescubierta. Y ahora que la hemos redescubierto, también estamos descubriendo si la información así obtenida puede de alguna forma ayudarnos a vivir mejor; o bien, a morir mejor.

      Así que puedes ver claramente que leer este libro es muy seguro. No procura alterar tus creencias ideológicas o religiosas. Si estas se alteran simplemente por leer este libro, a nadie se debe culpar sino a ti mismo y el autor no tuvo intención de manipular.

Desde luego, si LEES este libro y haces estos pocos y sencillos experimentos, tus creencias ideológicas y religiosas se alterarán: no hay duda acerca de ello. Sin embargo, si se te ocurre la idea de culpar a alguien, recuerda que cualquier cosa que verdaderamente SUCEDA, nosotros no INTENTAMOS en realidad cambiar tu patrón filosófico: todo lo que intentamos hacer, muy inocentemente, fue darte algunos datos acerca del alma humana, y ni siquiera de tu propia alma; solamente del alma en general.

[Picture]



| Anterior | Glosario | Índice | Siguiente |
| Encuesta | Sitios afines | Librería | Página principal |
L. Ron Hubbard the Philosopher | L. Ron Hubbard, Der Philosoph | L. Ronald Hubbard: El Filósofo | L. Ron Hubbard, Le Philosophe | L. Ron Hubbard: Il Filosofo

info@scientology.net
© 1997-2004 Iglesia de Scientology Internacional. Todos los derechos reservados.

Para información sobre marcas registradas